Dejar de comer, dejar de contaminar tu ceurpo con grasas. Sí, puede parecer atractivo si lo ves de esta forma. Pero todos sabemos que las apariencias engañan y que lo que parece un rosa bella y hermosa puede hacerte daño con sus espinas.
Dejar de comer puede parecer una vía rápida y el sacrificio que conlleva puede ser tenttador porque parece que lo que estás haciendo tiene más mérito, pero solo es la máscara que lleva consigo detrás una bruja horrible.
El verdadero mérito está en sacrificarse y comer aun sintiendote mal por ello. Alimentar tu frágil cuerpo de vitalidad. Sentir como se te hinchan las mejillas realzando así tus ojos marrones, verdes o azules. Sentir como tu cuerpo se llena de energía y fuerza, una fuerza con la que podrás alcanzar todo lo que quieras.
No es fácil. Es duro pero merece la pena. Sin embargo la comida no es ló único con lo que debes alimentar tu cuerpo y fortalecerlo. Para conseguir un: "y vivieron felices" un@ tiene que aprender no solo a comer bien y a moverse sino que tiene que enriquecer su mente con nuevas ideas sobre la amistad, la familia, el amor, la solidaridad, la política, el arte, etc.
Nunca dejes de experimentar cosas nuevas y valorar las viejas que ya has vivido. No dejes de llenar tu mente de recuerdos e ideas. De intentar mejorar lo malo, no solo del ti sino del mundo. Siempre con el ánimo en alto.
Y si alguna vez tropiezas y caes haciendote trizas, levantate, tarda el tiempo que quieras pero levantate. Y cuando lo hagas serás más fuerte para seguir con tu vida.
Ánimo a es@s principe/esas que saben el secreto del final feliz y guardan en su interior el tesoro más preciado, la bella esencia de uno mismo.